martes, 25 de mayo de 2021

XXX El tío Manuel (La familia)





 Tío Manuel, alrededor de 1915, 
de pié y con traje oscuro,
con sus sobrinos-discípulos.


    Estaba sentado junto a mi padre. Con mi mente infantil le estaba haciendo las preguntas inocentes que acostumbran a hacer los niños: ¿Por qué la tierra es redonda? ¿Por qué no podemos volar, como las aves? ¿Por qué no podemos vivir bajo el mar, como los peces? En un descanso del interrogatorio, que él disfrutaba tanto como yo, me habló del tío Manuel.
    Manuel García Estrada era hermano de abuela Isabel. El tío Manuel, como lo nombraba con admiración mi padre, era farmacéutico y no tuvo hijos. Él preparó el bachillerato de todos sus sobrinos y estuvo trabajando unos años en África para contribuir económicamente mientras hacían estudios superiores en la península. Los introdujo en los principios de la Ilustración y el Racionalismo. Les enseñó a cultivar el espíritu crítico y a despreciar la superstición y el fundamentalismo.  Mi padre lo tuvo de profesor entre 1910 y 1916, mientras hacía el bachillerato, hace más de 100 años.
    Los animaba a no perder la infancia. Después la escuela,  la universidad y la sociedad se encargan de destruir el instinto natural de conocer la raíz de las cosas. Conservar de mayores el espíritu de la infancia, decía, convierte a los hombres en filósofos, científicos o poetas.
    Hoy, todos los que fuimos educados por sus alumnos, estamos en deuda con él.

sábado, 15 de mayo de 2021

XXX El tiempo (misterio)

 Unos sueñan con la eternidad. Otros, en la vejez, se sientan frente al atardecer, con un vaso de vino, y dejan pasar indiferentes el poco tiempo que les queda.

miércoles, 12 de mayo de 2021

XXX Liberación (citas)

"El hacedor del bien", un cuento de Oscar Wilde, que leí cuando era un muchacho:
Jesús se había sentado a meditar en un lugar apartado. Sintió, de pronto, que había alguien cerca de él. Se giró y vio a un hombre que lloraba en silencio. Se compadeció y le preguntó:
—¿Por qué lloras?
El hombre que lloraba levantó la vista, lo miró, lo reconoció y le respondió:
—Estaba yo muerto y tú me resucitaste, ¿qué iba a hacer yo más que llorar?

"El evangelio según Jesucristo" de Saramago, que leí cuando ya era un hombre maduro:
En cuanto Marta, su cuñada, se enteró que Jesús había regresado, corrió a buscarlo. Su marido, Lázaro, había muerto y lo habían enterrado hacía unos días.
—Tú puedes hacerlo —le dijo— resucítalo.
Jesús se sentó para calzarse las sandalias y acompañarla a la sepultura. Entonces María Magdalena, su esposa, le puso una mano sobre el hombro y le dijo:
-No lo hagas. Ten compasión de él. No obligues a un hombre a pasar dos veces por la muerte.

Nunca he podido entender por qué el Dios todopoderoso y todo bondad nos hace nacer aquí y no directamente en el cielo. 

lunes, 3 de mayo de 2021

XXX Las dos España(Familia))


"A patadas, vamos a echar a toda esta basura".
Millán-Astray, uno de los generales golpistas de 1936.

"¡Pobre país!  Después del golpe de estado, todo el que valía se exilió, fue fusilado o se murió de pena. Ahora ya solo quedamos, en estas ruinas, la basura". 
Mi padre, cuando yo era un niño, en la posguerra.

"Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón"
"Proverbios y cantares" de Antonio Machado.

viernes, 30 de abril de 2021

Los colores de la piel (NO)

    Nosotros, hombres blancos de la Europa democrática, educados en los principios de la Ilustración y en la moral cristiana.
           
    En los siglos XVI, XVII y XVIII apresábamos a nuestros semejantes del centro de África. Encadenados y contra su voluntad los metíamos en las bodegas de grandes veleros y los trasladábamos a América, donde desarraigados los convertimos en nuestros esclavos.

    Nosotros, hombres blancos de la Europa democrática, educados en los principios de la Ilustración y en la moral cristiana.

    Durante el siglo XIX, colonizamos y esclavizamos, en su propia tierra, a nuestros semejantes, los habitantes del África negra.

    Nosotros, hombres blancos de la Europa democrática,  educados en los principios de la Ilustración y en la moral cristiana.

                Ahora, temerosos por perder nuestra hipócrita moral y nuestra cultura de papel de regalo, rechazamos a los africanos que llegan desesperados hasta nuestras tierras en ataúdes náuticos o escalando vayas espinosas para escapar del hambre y de las guerras. 

        Nosotros, los hombres blancos de la Europa democrática, educados en los principios de la Ilustración  y en la moral cristiana.

viernes, 23 de abril de 2021

XXX Soledad (intimidades)

    La soledad no consiste en estar solo. Esperando en el silencio de la madrugada el amanecer o paseando solo junto al mar no experimento la más mínima sensación de soledad.
    Cuando me rodea la gente y escucho a los demás reírse de cosas que no me hacen ninguna gracia o cuando veo a los demás emocionarse por cosas que me dejan completamente frío o cuando  tengo que callar por qué sé que si digo lo que pienso seré arrancado como la mala hierva, es entonces cuando de verdad siento, en medio del griterío, el aislamiento y la soledad.

martes, 20 de abril de 2021

XXX Castillos en el aire (misterio)

 


Los pilares donde se sustenta nuestra civilización y nuestra cultura están hechos de la misma materia y tienen la misma solidez  que  una duna del desierto.

lunes, 19 de abril de 2021

XXX Escrito sobre la arena (conócete a ti mismo)

    


    Aunque parezca mentira, el sol, como nosotros, tiene sus días contados. Ajeno a su destino sigue existiendo y pintando cada mañana con pasteles el mar y las nubes. ¿Se consolará soñando, también como nosotros, con un cielo donde vivirá eternamente junto a las demás estrellas del universo cuando ya se hayan apagado?
Pero antes, dentro de unos pocos años, todo lo que ahora vive sobre la tierra morirá. Más tarde nuestra especie se extinguirá. Entonces de nosotros, de nuestra historia y de nuestros dioses no quedará recuerdo alguno. Todo lo que se diga será dicho en el viento y todo lo que se escriba será escrito sobre la arena.

viernes, 9 de abril de 2021

XXX Las ausencias (familia)

Pasó cuando se fue mi padre,
hace cuarenta y ocho años.
Más tarde,
mi madre,
hace dieciséis.
Ahora,
hace solo unos días,
mi hermano Fernando.
Fernando era el mayor de los tres hermanos.
La marcha de Fernando,
como la de mis padres,
me devuelve a los interrogantes de la juventud,
al misterio de las preguntas sin respuestas.

miércoles, 31 de marzo de 2021

XXXVértigo (conócete a ti mismo)

El hombre libera, en cada eyaculación, unos 250 millones de espermatozoides y la mujer 1 óvulo cada mes. Un hombre sano produce unos 525.000 millones de espermatozoides a lo largo de su vida y la mujer pone a disposición de la fertilización unos 450 óvulos. Un hombre y una mujer podrían concebir, a lo largo de sus vidas, un numero de hijos igual al resultado de multiplicar 525.000 millones por 450, es decir, 2.300.000.000 Todos serían hermanos, pero genéticamente diferentes. Por tanto, la probabilidad de que cualquiera de nosotros esté aquí, es igual a un número infinitamente pequeño. No debería sorprendernos nuestra muerte segura, sino la lotería de nuestro nacimiento. Un hombre que nace, también casualmente, en un determinado tiempo de la historia y en un lugar de la tierra con sus condiciones ambientales, donde aprende una lengua y se programa para integrarse al grupo social donde ha nacido y adorar a sus dioses. 

De los millones de partículas de polen, que el viento arrastra en el bosque durante la primavera, unas pocas, muy pocas, consiguen fecundar una flor y de las semilla que caen al suelo, solo algunas pocas, muy pocas, consiguen germinar y convertirse en árbol. Un árbol que, como nosotros, nace por casualidad en un lugar. En un lugar donde tiene que competir con la vegetación del entorno y adaptarse al tipo de suelo, a la radiación solar y a la pluviometría del lugar donde la fortuna lo ha colocado.

Aunque a nosotros se nos hace creer que nuestra especie es superior a todo lo que existe en el universo, cualquiera de nosotros, como el árbol, es solo eso. Un eslabón más de la larga cadena del proceso evolutivo de la vida, al cual nos encontramos irremediablemente encadenados.

Una vida y un proceso evolutivo cuyo sentido último escapa del alcance de  nuestro pobre y limitado cerebro.

lunes, 22 de marzo de 2021

Memoria (NO)

 Memoria somos,
solo eso.
Espejismos.
Recuerdos
con los que el cerebro juega
a su antojo.
Memoria de una infancia de juegos
y de adoctrinamientos de patrias y de dioses.
De una juventud de dudas.
De una gris madurez
y de una vejez sin proa.
Recuerdos somos,
solo eso.
Espejismos.
Sueños de sueños.

sábado, 13 de marzo de 2021

Adaptación (NO)


 

Las achaparradas tabaibas del malpaís del Puertito de Güimar sobreviven atrincheradas. Como serpientes, reptan sobre la lava protegiéndose de los alisios.
Como ellas, yo tengo también esa extraña sensación de vivir escondido, agazapado, para poder seguir. Para continuar andando en un mundo que intenta desterrar a los que no consiguen integrarse.
Al igual que las tabaibas del Puertito de Güimar, se puede vivir atrincherado y florecer. Florecer como la flor humilde de las tabaibas, pero florecer.

domingo, 7 de febrero de 2021

XXX Borrador para un proyecto educativo (enseñanza)

¿Por qué tenemos que llegar a viejos para conseguir aprender lo que deberían habernos enseñado durante los primeros años de nuestra formación?

¿Por qué no se nos enseña que el instinto de supervivencia de los seres vivos es la fuerza más poderosa que existe? Ni los dioses, ni el dinero, ni las propiedades, ni el espíritu de aventura, ni el sexo, ni las fantasías. Él nos mantiene atados a la vida aunque la razón nos esté insitando continuamente a abandonarla. Hasta los creyentes se agarran a ella con todas sus fuerza.

¿Por qué no se nos enseña que nunca conseguiremos alcanzar el mundo que nos rodea? Vivimos como en un sueño. Solo tenemos acceso a una película que se proyecta en el interior de nuestro oscuro cerebro y que se estimula con los impulsos eléctricos que le llegan de los sentidos.

¿Por qué no se nos enseña que nuestra razón se ha ido gestando durante miles de años y se modifica continuamente con el único objetivo de favorecer nuestra supervivencia? No existen verdades absolutas, razones, principio o dioses que duren para siempre. Cuando ya no son útiles nos olvidamos de ellos.

¿Por qué no se nos enseña que lo que escribimos, hablamos, pensamos, imaginamos y soñamos está delimitado por nuestro lenguaje? No podemos escribir, hablar, pensar, imaginar o soñar nada que escape de sus límites.

¿Por qué en todas las asignaturas no existe un capítulo que ponga en cuarentena a la propia asignatura y recuerde a los alumnos que eso es lo que se sabe hasta hoy de la materia y que puede ser modificada por cualquier otra interpretación más favorable? Se nos debería enseñar el giro de Galileo, que sustituyó la razón del sol que se mueve y una tierra estática por la razón de un sol estático y una tierra en movimiento, o el de Darwin, que cambió la interpretación de la Biblia de que las especies fueron creadas independientemente, por una evolución encadenada y hermanada de todas las especies. Todo lo que hoy se cree y estudia, dentro de unos cientos o miles de años será sustituido por otros fundamentos más favorables para la supervivencia.

¿Por qué no se enseña que la religión que se profesa en el lugar donde se ha nacido es una más entre las muchas que existen o han existido y que todas tienen las mismas posibilidades de ser verdaderas? ¿Por qué no se enseña que existen otros hombres que piensa que la inmortalidad es un sueño imaginado por los hombres para alejar el pánico de la muerte, que está en continua lucha con el instinto de supervivencia?

¿Por qué no se enseña que el lugar donde se ha nacido y la cultura en la que somos educados es una más entre otras muchas y que las culturas y los países se enriquecen en contacto los unos con los otros? Los encierros patrióticos de cualquier tipo solo sirve para aislarnos y embrutecernos.

¿Por qué no se enseña que cualquier tipo de progreso se consigue con la religión de la duda? Los principios, las verdades absolutas y los fundamentalismos mantienen las sociedades y las culturas embrutecidas, sin posibilidades de perfeccionamiento.


jueves, 4 de febrero de 2021

XXX El extranjero (intimidades)

Mientras fui niño siempre tuve la sensación de que no había sido fabricado para vivir aquí. Nunca conseguí adaptarme a la sociedad. Algo así como si el espermatozoide y el óvulo, que luego darían origen al niño que yo era, hubieran sido programados para que viviera en un planeta lejano.

Cuando maduré, y sobre todo cuando empecé a trabajar, esa sensación se fue difuminando hasta casi desaparecer, aunque a veces y en algunas circunstancias volvía, pero débil y por cortos periodos de tiempo.

Es después de mi jubilación, hace unos ocho años, cuando ha surgiendo con fuerza de nuevo y se ha instalado definitivamente. Por eso suelo decir que lo único aprovechable de la vida es la infancia y la vejez, el resto es tiempo perdido. El aislamiento nos empuja a la reflexión.

Aceptando por mi edad la proximidad del final, me parece ahora mirar desde la distancia. Desde fuera se ve nítidamente el caos irracional que es todo esto. Nada tiene sentido ni explicación.

La única salida que nos queda son las religiones y los libros de autoayuda, que intentan engañarnos para mejorar esa ridiculez estúpida que llaman autoestima.

La autoestima, el patriotismo, el fundamentalismo, la soberbia y el convencimiento de que pertenecemos a una  especie superior nos impide mirar el mundo con objetividad.


jueves, 14 de enero de 2021

XXX Posguerra en La Gomera (infancia)


Cuando yo era un niño, por los años 50 del siglo pasado, San Sebastián de la Gomera, la capital de la Isla, era un pueblo humilde. Las estrecheces de la posguerra estaban presentes en cualquier lugar donde pusieras los ojos. Aunque yo vivía feliz con la plaza de los laureles gigantes, el barranco, el mar y la protección de mis padres, hoy recuerdo con tristeza la crisis económica y cultural que lo envolvía todo.

Había solo una carretera que comunicaba San Sebastián con Hermigua, Agulo y Vallehermoso. A todos los demás pueblos y caseríos  de la costa -El Cabrito, Playa de Santiago, La Rajita y Valle de Gran Rey- se iba en pequeñas embarcaciones artesanales y a los del interior -Benchijigua, Erque, Igualero, El Cercado, Las Hayas, Arure, Chipude, Enchereda, Alajeró- a pie.

La gente, extremadamente humilde, que vivía en los caseríos del interior solían bajar, una o dos veces al año, a abastecerse de artículos de primera necesidad.

Una día, en la playa, pude ver cómo un niño, de mi misma edad, que acababa de llegar del interior, se aproximaba hasta la orilla, mojaba sus pies y luego probaba su sal, mientras observaba admirado toda aquella cantidad de agua. Seguro era la primera vez que estaba cerca del mar y lo tocaba.

Alguien pidió a mi padre que los domingo, en la fachada del telégrafo, pusiera un altavoz conectado a una radio. Allí se reunían, los domingos por la tarde, una gran cantidad de hombres para escuchar los partidos de la liga de fútbol. Yo recuerdo pasar entre un pasillo de hombres para poder entrar en casa. Mi padre siempre protestaba. Decía que las autoridades deberían preocuparse por reunir en un local todos los libros del pueblo y hacer una biblioteca pública.

El tiempo libre que le dejaba el telégrafo lo dedicaba a leer. Los libros eran su pasión. A una de esas mujeres que bajaba periódicamente alguien debió decirle que el telegrafista regalaba libros. Lo cierto es que se presentó allí y preguntó por él. Le regaló revistas y libros que ya se habían leído en casa. Durante varios años, cada vez que visitaba la Villa, iba por el telégrafo y pedía su ración de lectura. En esos años de oscuridad y miseria, en un caserío perdido del interior de La Gomera, una mujer pudo descubrir, gracias al telegrafista, el mágico mundo que se esconde en el interior silencioso de  los libros. Mi padre me lo contó unos años  después, cuando ya habíamos dejado La Gomera y vivíamos en La Orotava.

En mi memoria se entremezcla la alegría de los juegos y las carreras de la infancia con el ambiente lúgubre de la dictadura.

viernes, 25 de diciembre de 2020

XXX Génesis (citas)

 GÉNESIS 1:27 Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
GÉNESIS 1:28 Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.

 
EL NUEVO GÉNESIS:
Sois la consecuencia del capricho fortuito del proceso evolutivo de la vida y no valéis mas que cualquiera de las otras muchas especies que habitan la tierra. Mortales sois, como todos los seres vivos. Tenéis un arma muy poderosa: vuestro cerebro. No lo uséis para sojuzgar a los otros seres vivos. Respetad y mimad al planeta que tenéis como hogar y reproduciros con moderación. Tened siempre presente que algún día os extinguiréis como especie, entonces la vida seguirá su curso y de vosotros no quedará recuerdo alguno.

domingo, 20 de diciembre de 2020

XXX Modestia (infancia)

 Modestia: Cualidad de la persona que no tiene ni 
muestra una alta opinión de si mismo. 
Entre los clásicos fue considerada 
una virtud.

Sabio: Persona que muestra buen juicio, prudencia 
y madurez en sus actos y decisiones.

Debía haber sido todavía un niño y además un niño bastante pequeño porque mi padre me llevaba cogido de la mano por la Calle del Medio, en San Sebastián de la Gomera. Nos paramos para que él saludara a un amigo con el que nos habíamos tropezado. Casi al final del saludo el amigo se dirigió a mí y me hizo una de esas preguntas que suelen hacerse a los niños.
-¿Cómo se llama tu padre?
-Don Fernando- le contesté.
Así era como llamaba todo el mundo al telegrafista de la Villa.
Poco después, cuando nos quedamos solos, me dijo que el "Don" es un aditamento que los demás pueden añadir a nuestro nombre, pero nunca debe usarse cuando se habla de uno mismo, de sus padres, de sus hermanos, de sus abuelos y de familiares próximos. El hacerlo, me dijo, es un acto de vanidad y soberbia.
Cuando nos pusimos el título "Homo Sapiens Sapiens" -dos veces sabios- para encuadrarnos como especie, a parte de pecar de vanidad y soberbia, cometimos el mayor de los disparates. El título que mejor nos podría definir es el de "El Más Sofisticado Depredador Del Planeta".



viernes, 4 de diciembre de 2020

XXX El suicidio del alma (misterio)

El cero y el infinito, que nuestro cerebro no pueden alcanzar, nos produce la misma sensación que un salto al vacío.

Nuestra especie para mitigar el pánico que le producía la visión de la muerte, ayudándose de la imaginación, creo el alma inmortal y todo ese fantástico mundo sobrenatural que solo existe en el interior de nuestro cerebro. Esa torpe solución, que nos resuelve el problema inmediato de la muerte, nos conduciría a una tragedia de proporciones inimaginables.

¿Qué sería de nosotros viviendo eternamente encerrados en un lugar como el cielo y dirigidos por un dios aburrido, dictador y justiciero como el que nos presenta la biblia? ¿Qué haríamos trepados sobre una nube eternamente en la mayor de las apatías? ¿Pueden imaginar un lugar más aburrido? ¿Qué sería de nosotros sin cotilleos, sin alfombras rojas, sin sexo, sin alcohol, sin tener inferiores a los que pisotear, sin propiedades, sin poder escalar posiciones?

No habló de miles o de millones de años, con unos pocos años me basta. Ese cielo imaginario, que nos había ayudado a sobrevivir mientras vivíamos, se convertiría en el mayor de los infiernos.

Nuestra única salvación sería entonces el suicidio del alma.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

El bufón (NO)

Si las corporaciones municipales, las cámaras autonómicas, nacional o europea te parecen una plaza pública de la periferia donde se reúnen a fardar los chulos del barrio, no te preocupes. No hay razón alguna para angustiarse. Desde que se tienen noticias por la historia siempre ha sido así. Desde la más remota antigüedad. Y si miramos mucho más atrás los paleontólogos dicen que fuimos caníbales. Acéptalo, todo eso que leemos indignados en los medios de comunicación es sencillamente la realidad de lo que somos. Y reconoce que ninguno de nosotros es mejor que cualquiera de ellos.
Desde niños aprendemos que la moral que se nos enseña solo debe utilizarse como un maquillaje. Si intentamos seguirla se nos reprende: "¿Tú eres tonto?" "¡Pareces un Quijote!"
En este viejo continente europeo lleno de catedrales y templos, si algún país, alguna comunidad autónoma, algún pueblo, algún barrio, alguna asociación de vecinos o algún ciudadano (clérigo o seglar) siguiera los principios del nuevo testamento se convertiría en el bufón del reino.
La hipocresía y el postureo es la base del sistema social de nuestra especie. Así se nos educa y así nos comportamos.

lunes, 30 de noviembre de 2020

Viaje al cuarto de una madre (NO)

 Anoche, en la 2, pusieron "Viaje al cuarto de una madre". Una película de Celia Rico. Llega hondo, muy hondo. Lo dice todo, sin hablar. Simple y sencilla. Como un haiku, se desliza muy despacio y en zapatillas. Tierna y emotiva, como un baño de mar. Lo grandioso habita solo en el interior de la silenciosa sencillez.